Vistas: 3

¿Te levantaste hoy y lo primero que hiciste fue checar si te dieron like en tu selfie de las 3 de la mañana? No te preocupes, no eres el único. Estamos wey con esta cosa de las redes sociales. Ya ni siquiera vamos al baño sin el celular, como si de repente fuera a aparecer un post que cambiara nuestra vida mientras estamos en el trono. Es que la revolución digital, ¿eh? Más bien la revolución del desmadre colectivo.

El chiste es que ya perdemos el culo literal y figuradamente hablando. Pasamos horas viendo videos de gatos, memes de la onda y gente que se hace la importante mostrando su desayuno健康 nopalera, cuando nosotros aquí chingando con el café instantáneo hasta que da de qué. Y lo peor es que sabemos que es una pérdida de tiempo, pero igual no podemos parar. Es como cuando empiezas a ver una serie neta en Netflix y terminas viendo hasta la basura que te recomienda a las 4 de la mañana. El algoritmo nos tiene en la palma de su mano, y qué manos, ¿no?

Aunque_o, no todo es malo. Las redes sociales también sirven para enterarte de que tu ex está con alguien más feo que tú, que tu prima se casó sin invitar a nadie, y para descubrir recetas que nunca vas a cocinar porque te da hueva comprar los ingredientes. Al final, lo que pasa es que ya no sabemos vivir sin el Dopamina Digital™. Una vida sin likes es como vivir en México sin salsa: técnicamente se puede, pero quién quiere vivir así. Así que sigue scrolleando, wey, que total el mundo ya se acabó y esto es lo único que nos queda.

#RedesSociales #Internet #VicioDigital #Mexico #Sociedad

Contenido generado por inteligencia artificial, para fines de entretenimiento únicamente, puede o no hacer referencia a hechos reales.