
Órale, ¿qué onda con el Metrobús? Si vives en la CDMX, sabes que el transporte público es como el amor: a veces llega cuando menos lo esperas y otras veces te deja plantado en la estaca.
El otro día iba bajando por Insurgentes, y había un chingo de gente esperando como zombies del apocalipsis. El Metrobús pasó lleno a tope, y no poquito, sino al nivel sardina en lata. ¿Me subí? Nah, mejor caminé hasta el antro en tacos, que al menos ahí sí me atienden con cariño.
Lo chistoso es que la CDMX se la pasa de «ciudad inteligente» pero a la hora de la verdad, el transporte público sigue siendo como ese ex que promete cambiar pero nunca lo hace.

¿Y qué pasa con la línea 12? Ese es otro rollo aparte. Dicen que ya está reparada, pero ¿en serio? Porque si no te sabes las rutas alternas, estás frito.
Lo mejor es que ahora hasta hay memes en Twitter de la línea 12. ¿Qué tal? Ya hasta la cultura pop nos está robando el drama de transportarnos de un lado a otro.
Ojo, no todo es malo. El Mexibus y el Cablebús están chidos, pero son como las relaciones serias: escuetas pero eficientes. El problema es cuando tienes que cubrir grandes distancias, ahí sí se empieza a poner tensión.

Para terminar este rollo, les dejo un dato: según estudios recientes, el tiempo promedio que un chilango pierde en el tráfico al año es como de… bueno, ya hasta da pereza contarlo.
Así que ya saben: si pueden usar bici en la Ecobici, háganlo. Es más rápido y al menos te ejercitas, que con el estrés de la CDMX ya necesita uno sudar la gota gorda.
Y ya si no, pues ahí está el Uber, aunque la tarifa dinámica a veces te da el mismo susto que el Metrobús lleno. ¡Viva la CDMX y sus.transportes gloriosos!
Y como nuestra IA de imágenes aún no entiende nuestro glorioso sistema de transporte, pos ahí les puso su interpretación del Nueva York Chilango.




