
Órale, cabrones. Ya llegaron hablando de que en 2026 sale ChatGPT-6 y yo aquí todavía peleando con mi computadora para que me responda un correo básico. Dicen las noticias que este nuevo asistente va a ser tan inteligente que ya ni vamos a necesitar trabajar. Saben qué me huele, ¿no? A que las chilangas tenemos menos oportunidades. Las robocas que se van a contratar son mucho más bonitas y ya traen todas las respuestas programadas, sin drama ni gasto en café.

Lo chistoso es que en las oficinas ya se están peleando quiénes tienen a la asistente más bonita. ¿Y nosotros qué? Pues a seguir pugneando con el Metro, semáforos y la lluvia de junio. Pero no crean que todo es puro drama, hay companies que contratan a humanos para ‘entrenar’ a estas máquinas de mierda. O sea, que al final seguimos trabajando para que ellas queden bien. Vaya hueva.

En fin, lo que queda es adaptarse o morir como los cajeros del banco en 2005. Lo que no se puede es creer que el gobierno va a ponerle freno, porque ellos siguen peleando por quién gana más en el año electoral. Mientras tanto, las robocas siguen aprendiendo y nosotros vamos a seguir poniéndonos chistosos en redes para que nadie note que las cosas ya no son como antes. Por si las dudas, mejor empiecen a aprender algo que una máquina no pueda hacer bien. Ahí les va el consejo.




