
Órale, qué onda con el 2026 en la CDMX. Resulta que ahora la moda, lo in, lo que está rompiendo (pero en buena onda), es ser ‘ecochilango’. No, no es que nos vamos a vestir de hojas y a vivir en un árbol en Chapultepec, aunque vaya que sería la madre. Se trata de que la capital se está poniendo las pilas para dejar de ser ese monstruo contaminante que todos conocemos y amamos, con ese gris tan característico que te traga al abrir la ventana.

Mira, han sacado calles exclusivamente para ciclistas por todo el centro, edificios con jardines verticales que parecen sacados de una película de ciencia ficción, y hasta microbuses eléctricos que no suenan como si estuvieran a punto de estallar. Por supuesto, hay señora en el Metro que todavía te ve raro si le dices que tuvas es de tela, pero hey, Roma no se hizo en un día, y la CDMX menos. La cuestión es que cada vez hay más conciencia de que si no nos ponemos serios, nos va a calar la tostada.

Lo chistoso es cómo hemos pasado de la cultura del ‘ahorita’ a la del ‘ahorita pero verde’. Tienes chilangos que antes no sabían ni reciclar y ahora se la dan de expertos en compostaje. Otros, bueno, otros siguen tirando las latas de refresco en la calle, pero al menos las tiran con un poquito de culpa, ¿no? Lo bueno es que el cambio se siente, el aire está un poco menos pesado (aunque sigamos necesando una pura de oxígeno cada cierto rato), y la ciudad se ve más loca, más viva. Así que ya sabes, si no quieres quedarte como un fósil del pasado, ponte las pilas y únete a la movida ecochilanga.

Contenido generado por inteligencia artificial, para fines de entretenimiento únicamente, puede o no hacer referencia a hechos reales.



